Un proceso claro desde el diagnóstico hasta el seguimiento
Cada encargo comienza entendiendo la estructura de la empresa, sus responsables, proveedores actuales, plazos y riesgos inmediatos. A partir de ahí se define un alcance basado en necesidades reales, no solo en la dimensión de la organización.
1. Evaluación inicial
Recopilamos la información esencial, identificamos dependencias entre áreas y separamos las cuestiones urgentes de las mejoras que pueden programarse.
2. Propuesta y puesta en marcha
La propuesta concreta el alcance, las responsabilidades, la frecuencia de trabajo, la información necesaria y los entregables. Una vez aceptada, se acuerda el calendario de incorporación.
3. Ejecución y control
El equipo asignado trabaja conforme al calendario, registra asuntos pendientes y señala las decisiones que requieren intervención de la dirección. Los informes se diseñan para ser comprendidos y utilizados, no solo archivados.
4. Revisión periódica
El alcance se revisa cuando cambia el negocio: nuevas sociedades, inversión, actividad internacional, financiación, reorganización o crecimiento de plantilla pueden exigir otro nivel de acompañamiento.